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viernes, marzo 29, 2013


… hay que hacer acopio…, en el verano hay que hacer acopio como las hormiguitas, el invierno es frío difícil, los hombres se meten en sus cuevitas, hacer acopio en el verano, llenar el granero asegurarse los fines de semana…

Los amores de Laurita - Ana María Shua

jueves, marzo 28, 2013


las chicas que cogen  mucho no se casan de blanco, no se casan de blanco ni de nada, nadie las quiere, todo se paga, se quedan solteritas solteronas, para un rato sí las quieren, de verdad para casarse no, mujeres usadas, manchadas gastadas sucias que se levantan tarde después de las nueve, no se visten, todo el día en salto de cama las muy putas, yo cogí y me casé y el sapo lo tiene usted.

Los amores de Laurita - Ana María Shua

miércoles, marzo 27, 2013


Su ineptitud en las tareas hogareñas suele irritarla y hasta enfurecerla a veces, pero otras le produce una secreta satisfacción

Los amores de Laurita - Ana María Shua

martes, marzo 26, 2013


Las  mujeres, había leído un día,… de las Obras Completas de Freud, las mujeres, por ser perversas polimorfas, están especialmente dotadas para la prostitución, qué disparate

Los amores de Laurita - Ana María Shua


En el baño él le sostuvo la frente, le acarició el pelo, le aseguró a sus ojos avergonzados que siempre pasaba

Los amores de Laurita - Ana María Shua

lunes, marzo 25, 2013


Y él empezó a llorar, le pidió que no lo dejara, se humilló, la odió, entre hipos y sollozos amenazó con tirarse debajo de un tren y ella lo odió, supo que era mentira, lo imaginó junto a las vías, dudoso, acobardado, lo despreció, lo quiso, le acarició la cabeza, no tuvo coraje para seguir adelante, comenzó discretamente a retractarse, dijo que todo había sido un momento de, que no se lo tomara como, que en realidad no había querido decir que, todavía estaban a tiempo de, todo podía arreglarse si, y caminaron y caminaron y se besaron y él se tranquilizó, se envalentonó, y le dijo que estaba dispuesto a, que tal vez fuera mejor si, que total por una semana, y entonces ella enérgicamente que no, enérgicamente que lo amaba, adoraba, de ninguna manera podría soportar una semana sin verlo, hablarle, escucharlo y él fortalecido ahora, ganador, presionando con la bota el cuello del enemigo derribado, como si vencerlo no hubiera sido suficiente, había que hacerle pedir perdón, insistiendo él en que sin embargo, en realidad también él, después de todo por qué no, y ella asustada, defendiéndose, odiándolo, nada de dudas por su parte, enérgicamente todo amor, amor para siempre, para siempre, para siempre, se decía ella vencida, desalentada.

Los amores de Laurita - Ana María Shua

domingo, marzo 24, 2013


La angustia le cerró la garganta mientras entreveía un tiempo futuro en el que ella misma sería empujada al odioso rebaño de todas las mujeres, en el que dejaría de preguntarse por el sentido de la vida para preocuparse por el color de una cartera.

Los amores de Laurita - Ana María Shua


Como a toda mujer, se me acusa de ser también ARAÑA
Cuando hay cardumen, mantenga la calma: no es conveniente atrapar más hombres de los que se puede consumir en un invierno. La primavera los vuelve flacos y tornadizos, toman un fuerte sabor acidulado y su conservación resulta problemática.

Los amores de Laurita - Ana María Shua